Al margen de eso, el desprecio mostrado por Africa, en este caso particular por Angola, es notable.
Comerciar con aquel país es inaceptable solo por eso, por tratarse de un país lleno de negros. La discriminación en su punto máximo. Eso es lo que marca la agenda de los medios al cubrir la visita de la delegación argentina.
Comentarios inútiles casi todos, sin la más mínima intención de mostrar y enseñar de alguna manera que es lo que pasa en aquel país. Ni siquiera hacer mención a la historia reciente de un país que ha vivido invasiones, desde Zaire por el norte, desde Sudafrica apoyando a la UNITA, un país que no escapó por supuesto a la injerencia del Imperio norteamericano, porque en realidad lo que se persigue son sus riquezas naturales. Un país que vivió una guerra civil durante más de veinte años, que tuvo que luchar ni más ni menos que contra la sudafrica del Apartheid, un país que recien al comienzo de los 2000 consigue cierta estabilidad para comenzar a andar.
Vergonzosa la actitud de la prensa argentina, que solo busca denostar a un gobierno de la manera que sea, sin medir consecuencias de ningún tipo. Solo negar, boicotear y generar un clima de decepción que mine a un gobierno que obtuvo una victoria incuestionable en las últimas elecciones.
Desde luego que nadie éstá exento de críticas o de cuestionamientos a determinadas formas de hacer las cosas, pero cuando las intenciones llegan mucho más allá de eso, incluso al punto de pretender quebrar la gobernabilidad, resulta casi indispensable asumir su defensa casi sin condiciones.
Hoy la arremetida es brutal. Lo que no consiguen en las urnas, quieren conseguirlo por cualquier medio.
No importa ya que sea Angola, o el país que fuera, solo importa ridiculizar y generar la idea de de que todo está mal.
Lamentable la actitud de periodistas que se creen jueces dueños de la verdad absoluta, y que no hacen más que defender intereses de las empresas donde trabajan. Casos emblemáticos de periodistas devenidos en supuestos cómicos, que de golpe quieren darle un tinte de seriedad a sus investigaciones que no son más que palabras vacias de contenido con pretensiones de romper con todo lo que aparezca.
El grupo Clarin juega su última ficha contratando a Joge Lanata, quien es hoy la cara visible del principal canal (13) de televisión, y que domingo tras domingo nos da una muestra cabal de todo aquello que no debe hacer el periodismo. Solo intenta hacer un show mediático que es replicado durante toda la semana por canales de noticias del mismo grupo (TN por ejemplo), el cual perdió ya identidad propia y de sus propios periodistas, a la sombra de este personaje que hoy juega el papel de la avanzada mediatica en contra del gobierno.
Jamás se le ocurriría a este personaje hacer alguna propuesta para lo que el cree conveniente para el país, primero porque no la tiene y segundo porque sabe perfectamente que en la Argentina de hoy, ninguna alternanativa al actual gobierno exista. El lo sabe, pero no le importa. Hoy su función es otra. Su función es la de cumplir el objetivo para el cual fue contratado. Su función es tratar de recuperar de cualquier forma la credibilidad de un grupo a quien nadie ya le cree. Que no se engañe, el rating televisivo lo puede favorecer. Es posible que un domingo a la noche la gente quiera divertirse. Es lo que pasó con Tato Bores durante muchos años en la Argentina. La diferencia, es que nos haya gustado o no, aquel tenía la comicidad innata. En este caso, y luego de mirar un programa entero de este personaje, solo queda una sensación de lástima que en definitiva no es lo mejor para afrontar la semana por venir.



