miércoles, 27 de junio de 2012

Nuevas formas de Golpe de Estado

America Latina se reune en la provincia de Mendoza, Argentina. Mercosur y Unasur, tendrán como tema excluyente el golpe que destituyó a Fernando Lugo como Presidente de Paraguay.
La reacción de casi la totalidad de sus miembros, fué de condena enérgica  a dicha destitución.
Argentina, Ecuador y Venezuela, dieron el puntapié inicial al retirar sus embajadores de la capital paraguaya. Es de esperar que los documentos emitidos en ambas reuniones sean contundentes y no dejen lugar a ningún tipo de dudas.
Fernando Lugo, quien desde practicamente el mismo momento que asumió la presidencia se vió sometido a todo tipo de presiones y amenazas de quienes hoy lo alejaron del poder, no asistirá a dichas cumbres. Según sus propios dichos, no quiere influir en las decisiones que se tomen con relación a las futuras relaciones con su país.
Es alentador observar que de alguna manera, las cosas han cambiado en la región.
La Cumbre Social del Mercosur, ya repudió dichos acontecimiento en el vecino país, y será enviada una carta a los Presidentes que asisten a la Cumbre del Mercosur cuya reunión se realizará el próximo viernes.
En Paraguay, mientras tanto, crecen las manifestaciones y movilizaciones de repudio.
El ejemplo de Honduras, las amenazas de Golpe en Bolivia, y los hechos de Paraguay, así como las constantes campañas desestabilizadoras en distintos países de la región, dan cuenta de una nueva forma asumida por las burguesias locales para intentar volver a viejas épocas donde los pueblos eran sometidos y sojuzgados en beneficio de los poderosos de siempre. Los golpes de Estado tradicionales, están siendo reemplazados por estos intentos, que en general acompañados por los medios dominantes de cada país, no cejan en operar descaradamente para lograr dicho objetivo.
Es imposible pensar la Unidad de los Pueblos de la región, mientras ocurran este tipo de acontecimientos.
El Pueblo paraguayo en primer lugar, y el conjunto de los países de la región, tal como aparentemente está sucediendo, serán quienes deban poner freno a situaciones aberrantes como estas, de lo contrario, todo lo que se ha avanzado en estos últimos años, correrá peligro en cada momento.
Es tiempo de unidad. Es tiempo de lucha y ftrmeza en las posiciones. Es tiempo de seguir forjando la única alternativa de futuro para los habitantes de nuestro continente. Es tiempo de seguir avanzando, y por sobre todas las cosas, es tiempo de perseguir la defensa de los comunes intereses, aunque a veces haya que dejar de lado algunos que solo sean particulares o propios de algún país.

El Imperio participa y celebra en cada uno de estos hechos. No puede esto perderse de vista ni un solo segundo. Si así fuera, se estaría cediendo terreno y tiempo que resultan imprescindibles en esta época.