Atras quedaron por ahora los regimenes militares que azotaron a la región en las últimas décadas del siglo XX, pero sin embargo, la derecha no descansa y los planes desestabilizadores aparecen a diario, y nunca se sabe cual será el próximo.
Medios concentrados de comunicación al servicio de grandes intereses financieros y corporativos son desnudados en sus intenciones a diario, y el uso cada vez más masivo de internet hace posible que la información no sea tan sesgada.
De todas formas, nunca es predecible la forma en que sucederán los acontecimientos, aunque en estos días, parecería que la elección pasa por los distintos Poderes Judiciales de los distintos países.
Ahora mismo, en Uruguay, la Corte Suprema acaba de reponer una ley llamada de caducidad, por la cual los represores de la dictadura militar no podrán ser procesados. Más allá de la reacción inmediata con una multitudinaria movilización, la norma vuelve a estar vigente, y la impunidad es la consecuencia.
En Argentina, que hace más de tres años se promulgó la Ley de Medios Audiovisuales, la Corte Suprema avala medidas cautelares que se extienden en el tiempo, no pudiéndose aplicar la misma, con lo que ello implica. El principal monopolio sigue sin adecuarse a la nueva ley y manteniendo una gran cantidad de medios que replican una y otra vez informaciones en muchos casos falsas.
En Paraguay, la corte rechaza sistematicamente las presentaciones por inconstitucionalidad presentadas por la destitución del electo Presidente Lugo en un juicio Político que duró menos de 24 horas, y donde ni siquiera tuvo la posibilidad de defenderse..
![]() |
| Uruguayos marchan contra la impunidad |
Si las instituciones judiciales no son democratizadas de acuerdo al avance de los procesos políticos de los países, todo indica que las Corporaciones seguirán recibiendo favores y actuando mancomunadamente con los poderes establecidos y a los cuales hay que desterrar definitivamente si se quiere seguir avanzando en el bienestar de los pueblos.
La democratización de la justicia es tan urgente como necesaria. Si las Cortes supremas siguen siendo el freno, el peligro de retroceso estará vigente. Acelerar el camino para que esto ocurra depende de la voluntad política de los distintos gobiernos.
En Argentina comienza a hablarse del tema y ya hay miembros del mismo poder judicial que avalan los cambios que cada día que pasa se hacen más necesarios.
Si se logra una verdadera forma de justicia, de la mano de los pueblos y sus intereses, el avance habrá sido más que importante.

.jpg)
.jpg)