domingo, 15 de enero de 2012

La diferencia en pocos kilometros

Pocas veces podremos confrontar como en esta oportunidad la diferencia entre lo establecido, el mundo que vivimos, y lo que podría lograrse si entendiéramos desarrollo por lo que el término representa y no por lo que estamos acostumbrados a pensar de él, o si entendiéramos de una vez lo que significa luchar por la vida, y no tener siempre presente el concepto de muerte rondando ya sea por inútiles guerras que solo sirven para el saqueo de lejanos territorios, o simplemente de muerte, porque el "mercado" no alcanza a satisfacer las necesidades ni siquiera de los seres que habitan nuestra Tierra.
En pocos kilómetros de distancia, dentro de una pequeña Provincia de una isla del Caribe, continuamente castigada por el Imperio y todos aquellos que se someten a él, una isla a la que estamos acostumbrados a ver en los grandes medios de comunicación como pequeño-gran demonio que solo hace daño al mundo, encontramos esa diferencia.
En la Provincia de Guantánamo, Cuba, se encuentra el territorio usurpado por los Estados Unidos desde hace más de 100 años, y allí es donde funciona la prisión que podría denominarse "La prisión de la verguenza", donde las torturas más aberrantes están a a la orden del día.
En la Provincia de Guantánamo, Cuba, y a pocos kilómetros de ese gran centro de muerte y oprobio, también se encuentra el municipio de Caimanera, casualmente el más cercano al Centro de torturas.
En ese municipio, durante el año 2011, la tasa de mortalidad infantil fue 0 por mil. Así como suena, ni siquiera un niño o niña de los nacidos murió durante el primer año de vida, y tampoco ninguna de las madres que dieron a luz.
Más allá de que en Cuba dicha tasa fue inferior a la del país del norte, 4.9 por mil y 7 por mil respectivamente, lo de Caimanera no deja de sorprender.
El Municipio en cuestión, que abastece a la isla del 70 por ciento de la sal que allí se consume, se ha convertido en ejemplo de vida para el resto de la humanidad.
En el año 2011, en la ONU, el canciller cubano pidió el cese del bloqueo norteamericano, y puso como ejemplo el caso de tres niños de entre dos y doce años de edad que padecen cancer en su Sistema Nervioso Central. Ellos necesitan una droga llamada Temodal, a la que Cuba no accede como consecuencia del bloqueo impuesto. En dicha Asamblea, consiguió el apoyo de 186 países, pero a la hora de ver los resultados de lo que allí ocurre, se puede decir que son absolutamente nulos, y que el país del norte sigue manejando a su antojo las relaciones de nuestro planeta.
Solo es necesario que tomemos conciencia de estos acontecimientos, podamos pensar la vida de otra forma, y tal vez así se puedan cambiar definitivamente nuestros valores y nuestras aspiraciones.
El mundo puede ser diferente, no debemos caer en la tentación de decir que lamentablemente las cosas son así y es imposible cambiarlas. Todo puede cambiar. De nosotros, los seres que lo habitamos es la responsabilidad. El desafío es grande, pero bien vale la pena.

Fuentes: Cubadebate. La Pupila insomne




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