domingo, 15 de abril de 2012

La soledad del Imperio

Las expectativas por la Cumbre de Cartagena terminaron cuando ni siquiera habrá según parece "Declaración Final" ni nada que se le parezca. Como de costumbre, E.E.U.U. seguido como no podía ser de otra forma por Canada, se encargaron de que todo se reduzca a eso, nada de nada.
El anacronismo de sus políticas ya conocidas, en las cuales solo ostentan el poder que siguen manteniendo, no dejan otra posibilidad que la búsqueda de otro camino para America Latina, si es que de verdad la voluntad es cambiar las cosas.
Cuba, Malvinas, y el negocio multimillonario del narcotráfico son temas que por ahora seguirán teniendo el mismo trato que hasta ahora.
Bochornoso fue el debate a puertas cerradas, sin que existiera la más mínima posibilidad de que los pueblos, que desde ya deberían ser los únicos que tengan la posibilidad de decidir, ni siquiera pudieron acceder a lo que allí se estaba discutiendo. Será esta la prueba más elocuente de que el objetivo final fue que esa discusión quede en la nada ? Todo indica que si.
Evo Morales, decía con toda justicia, que ni siquiera valía la pena participar de algo que no trascienda ni llegue a la gente. El Presidente Correa, ni siquiera asistió, anticipándose a estas situaciones, la presidenta argentina dijo que la próxima reunión, debía contar con la presencia de Cuba y en definitiva más de treinta países marcaron la diferencia con solo dos que pretenden dejar todo como está.
Lo de Obama sigue siendo patético. Decir que de nada sirve que le adjudiquen problemas que tienen más de cincuenta años, desde antes de que él naciera, es simplememte no tener nada que decir. Ni siquiera que no puede resolver esos problemas, que es lo que en realidad le pasa, porque de él nada depende sino del poder real del que se encuentra muy lejos y al que solo obedece.
Es tiempo de que estas situaciones se canalicen en algo que tenga una fuerza mayor, y para eso debe existir una voluntad inquebrantable con eso. Si el compromiso no es fuerte y la unidad no es lo suficientemente compacta como para enfrentar al poder establecido, la posibilidad de resolver los problemas de la desigualdad reinante en el continente producto justamente de las políticas impuestas por los dueños del mundo, serán practicamente nulas. De eso se trata, y desde luego que los intereses son enormes.
El tema Cuba y el tema Malvinas no hacen sino reproducir esa lucha de intereses, que en definitiva es lo que marca las agendas y lo que realmente se pretende.
No deberían existir ya este tipo de cumbres donde un país tenga la posibilidad de vetar, excluir y moverse de acuerdo a su antojo sin que nada pueda hacerse contra eso.
Parece mentira que un evento que debería servir para que los problemas de la gente disminuyan, en un momento donde la crisis del Sistema es algo que ya nadie puede ocultar, solo sirva para alguna foto.
Las cosas deben ser modificadas, es imprescindible que así ocurra. Cada día que pasa se hace más urgente y necesario. Los tiempos se acortan. Las necesidades son muchas.
Los países del sur han demostrado que si se puede, y en forma unánime casi han dejado clara su posición frente a la exclusión inaceptable de Cuba. Esa unidad será la única que pueda lograr la fuerza necesaria para esto y otros temas fundamentales a resolver en la región.. Todo resulta cada vez más claro desde hace tiempo. Seguir dejando pasar el tiempo es resignar toda posibilidad de cambio.

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