Ambas declaraciones, firmadas el 19 de agosto, reivindican de manera absoluta el derecho de las naciones a otorgar asilo, condenando el uso de la fuerza y la intervención en territorio de otros paises.
Solo unos pocos años atrás hubiera sido impensable que los países de la región reponderían de esta manera a los embates impunes de los centros de poder mundiales. Afortunadamente los tiempos han cambiado, y el camino elegido es orientador y pone en evidencia ante el mundo cuales son las verdaderas motivaciones con las que se mueven.
Acciones de este tipo serán cada vez más necesarias en un mundo donde la crisis económica de los países centrales se evidencia a diario, la intención de invadir y desatar guerras inútiles en distintos puntos del planeta son moneda corriente y el uso de la fuerza brutal a la que estamos acostumbrados es el único recurso que le queda a estos países para conservar su hegemonía.
Subestimar dicha fuerza sería un error grosero, pero el ejemplo y la difusión de hechos como los de UNASUR y ALBA, la unidad de bloques regionales cada vez mas fuertes y comprometidos con un cambio posible, y la efectiva y rápida respuesta de dichos bloques que actuan por unanimidad de sus miembros, será la mejor manera de cambiar la relación de fuerzas que hoy nos muestra la realidad mundial.
A continuación, las declaraciones de ALBA y UNASUR
No hay comentarios:
Publicar un comentario