Esta semana que pasó, exactamente el 26 de julio, se cumplieron sesenta años del asalto al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba. En la Isla, se recordó esta fecha como emblemática para el posterior triunfo de la Revolución con un Acto central en la misma ciudad.
La importancia del hecho, es tal, que sin duda alguna, no solo fue el comienzo de lo que terminó cambiando la historia de Cuba, hasta ese momento sometida primero por España y luego por el Imperio norteamericano, sino la de todo un Continente. Esos cambios fueron más que notables, y su líder, Fidel Castro, desde ese momento y hasta nuestros días, no abandonó un instante la idea de la búsqueda de una sociedad más justa.
Tomando como inicio aquella frustrada gesta, pasando luego por el triunfo revolucionario de 1959, y desde entonces, y más alla de ocuparse y preocuparse por la consolidación del nuevo Sistema implantado en su país, tal vez lo más significativo fue su incansable lucha, durante mucho tiempo en soledad, para que los gobiernos y sociedades latinoamericanas comprendieran que su única posibilidad de futuro solo se podía buscar en la unidad de dichos países.
Mucho es lo que los países de la región le deben a Cuba, a su Revolución y a su lider.
Si observamos hoy la realidad del Continente Sudamericano, no encontraremos otra cosa que los frutos de aquella constante prédica surgida durante los ultimos cincuenta años desde la mayor de las Antillas.
La realidad latinoamericana de hoy, con organismos como la UNASUR, ALBA, CELAC, MERCOSUR, no hacen otra cosa que demostrarlo.
El camino es ese, no solo no existe otro, sino que queda claro en los intentos de neutralizar con inmediatas respuestas hechos de agresión, e intentos desestabilizadores que ocurren sucesivamente en distintos países. Esos intentos, desde ya siempre impulsados y gestados por un Imperio que sigue siendo en la actualidad, tan brutalmente fuerte, como inmoralmente agresivo.
El vínculo de Fidel y la Revolución Cubana con los gobiernos que tratan de cambiar la historia, llegó tal vez a su máxima expresión con la Venezuela de Chavez, quien hoy, justamente hubiera cumplido cincuenta y nueve años, y sin duda alguna ha dejado también un legado imborrable para todos aquellos que sueñan con un mundo mas justo y más equitativo.
Todo indica que el camino elegido es el correcto. Todo indica también que lo que falta por recorrer es mucho todavía. La historia, deberá ubicar en un lugar de privilegio a Cuba, su Revolución y sus líderes.
Sin su existencia, dificilmente se podría haber avanzado tanto en tan poco tiempo.
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